Ezekiel37
Septiembre 25
«¿Por qué andaré yo lamentándome?» (Salmo 42:9.)
Creyente puedes responder a eso? Puedes encontrar alguna razón por la que te lamentas a menudo en vez de regocijarte?
¿Por qué someterse a melancólicas anticipaciones? ¿Quién te ha dicho que la noche nunca terminará en día? ¿ Quién te ha dicho que el invierno de tu mal contento continuaría de helada en helada, de nieve, hielo y granizo a una nieve más profunda y aún a una tempestad más pesada de desesperación? ¿No sabes que el día sigue a la noche, que el reflujo viene después del flujo y que la primavera y el verano siguen al invierno? Espera entonces! Espera siempre! Porque Dios no puede fallarte!-C. H. Spurgeon.
Tras la tormenta el arco iris, y tras la obscuridad, la luz;
Tras la amargura, la alegría Que a los creyentes dá Jesús.
Tras el invierno, primavera; Tras el combate rudo, paz;
Tras triste valle, excelsa cumbre; Tras cautiverio, libertad.
Tras cuanto vemos, Dios el Padre, Su amor que nunca faltará;
Tras este mundo, el cielo a donde Jesús nos ha de trasladar.
Alegre canto el alma eleva pues tras el velo Cristo está
Sosteniendo a la fé de Su nombre, y he de mirar su hermosa faz.
-Ernesto Barocia.