Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Septiembre 29

«Mas yo oraba.» (Salmo 109:4.) 

Con mucha frecuencia hacemos nuestras devociones con una gran apresuración religiosa. ¿Cuánto tiempo invertimos en ellas diariamente’? ¿No podía calcularse fácilmente en minutos?

¿ Quién ha conocido a un hombre eminentemente santo que no haya invertido mucho de su tiempo en oración? ¿Que no se haya verdaderamente entregado a la oración?

Whitefield dice, «Me he pasado días y semanas enteras postrado en el suelo y orando mental o verbalmente.»

«Echate sobre tus rodillas y crece allí.» Este es el lenguaje de otro hombre que sabía donde se había afirmado. Se dice, que jamas se ha hecho ningún trabajo literario o científico que valga la pena, que no proceda de un hombre que ame la soledad.

Esto podemos considerarlo también como un principio elemental religioso y decir que jamás se ha ganado ningún gran crecimiento en santidad por ninguna persona que con frecuencia no haya pasado mucho tiempo a solas con Dios. -The Still Hour