Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Octubre 10

«No te impacientes.» (Salmo 37:1.)

Esto para mí es un mandamiento Divino; lo mismo  que «No hurtarás.» Ahora vamos a ver lo que quiere  decir esto. Una definición es, «El aparecer intranquilo, sin sosiego.» «Embarazado, o extenuado»; y una  persona enojadiza, irracional, que busca las faltas, no sólo se cansa a sí misma, sino que es molesta para los demás.

El impacientarse es estar en un cierto estado de molestia, y en este Salmo no solamente se nos dice que no nos impacientemos a causa de los obradores de iniquidad, sino que no nos impacientemos «por ninguna causa.» Ello es dañino y Dios no quiere que nos dañemos a sí mismos.

Un médico te dirá que un arranque de ira es más dañoso que la fiebre para el sistema, y una disposición de impaciencia o indignación no es conducente a un cuerpo saludable, y tú sabes que hay dos maneras de obedecer las reglas, y el próximo escalón es mal humor, y éste conduce a la ira.

Arreglemos este asunto y obedezcamos el mandamiento, «No te impacientes.» -Margaret Bottome.