Ezekiel37
Octubre 27
«Todas tus ondas y tus olas han pasado sobre mí.» (Salmo 42:7.)
Sus olas pasan sobre nosotros bien sea escondiendo Su rostro en la espuma y el agua salpicante, o suaves y espumosas extendiendo una senda delante de nosotros y llegándose felizmente al puerto de nuestra casa.
El anda por medio de sus olas para socorrernos y desterrar nuestros temores. Ellas acuden, cuando a nuestro grito no recibimos ayuda ni respuesta ni nada cerca en el silencio apartado. , Cuando trabajamos en medio de aquellas corrientes incesantes, mientras un abismo llama a otro abismo con gritos clamorosos, entonces acuden sus olas para ayudarnos o para calmarnos por medio de Su palabra.
El puede dividir Sus olas y hacernos pasar descalzos por donde el mar ha estado flotando, o puede permitir que olas enormes se agiten a nuestro alrededor y se abalanzen desenfrenadamente por nuestro único camino.
El ha prometido llevarnos por medio de sus olas y sabemos que nos ama y que lo cumplirá. El nos guarda y conduce, nos guía y defiende, y nos lleva a su puerto seguro. -Annie Johnson Flint.