Ezekiel37
Noviembre 2
«Mas fué hecha oración contínua a Dios.» (Hechos 12:5. Versión Moderna.)
La oracion es la cadena que nos conecta con Dios, es el puente que une toda separación y nos conduce por encima de todo abismo peligroso y de toda necesidad.
Qué significativo es el cuadro que nos presenta la Iglesia Apostólica: a Pedro en la prisión, los Judíos . triunfadores, Herodes gozando de poder, la arena del martirio esperando el amanecer para beber la sangre del apóstol y todo lo demás contra ella. «Mas fué hecha oración continua a Dios.» ¿Y cuál fué el resultado? Que la prisión se abrió, el apóstol fué libertado, los judíos frustados, el malvado rey fué comido por los gusanos, en fin un espectáculo en el que había escondida una gran retribución y la Palabra de Dios alcanzaba una gran victoria. ¿Conocemos el poder de nuestra arma espiritual? ¿Nos atrevemos a utilizarla con la autoridad de una fé que manda y pide?
Dios nos bautiza con audacia sagrada y confianza Divina.
El no quiere hombres grandes, sino El quiere hombres que se atrevan a probar. la grandeza de su Dios. ¡Ninguna otra cosa sino Dios! ¡Oremos!-A. B. Simpson.
En tus oraciones, sobre todo, ten mucho cuidado en no limitar a Dios. Esto puedes hacerlo no sólo por medio de tu incredulidad, sino también creyendo que tú sabes lo que El puede hacer. Aguarda a las cosas inesperadas, sobre todo aquello que pedimos o aquello en que pensamos.
Cada vez que intercedes, primeramente está tranquilo y adora a Dios en Su gloria. Piensa en lo que El puede hacer, de lo que El se complace en oir a Cristo, del lugar que ocupa en Cristo; y espera grandes cosas. -Andrew Murray.
Nuestras oraciones son las oportunidades de Dios.
¿Estás afligido? La oración puede hacer que la aflicción te sea agradable y te fortalezca.
¿Estás alegre? La oración puede añadir a tu gozo cierto perfume celestial.
¿Te encuentras en gran peligro a causa de enemigos interiores y exteriores? La oración puede colocar a tu diestra un ángel, cuyo toque puede desmenuzar una piedra de molino en polvo más fino que la harina que muele, y cuya ojeada puede derrotar un ejercito.
¿Qué hará la oración de tí? Mi respuesta es: Todo lo que Dios pueda hacer por tí. «Pide lo que yo te daré.»-Farrar.