Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Noviembre 9

«Los que moran debajo de su sombra volverán: serán revivificados como el trigo, y florecerán como la vid.» (Oseas 14:7. Versión Inglesa.)

El dia se termino con grandes chaparrones. Las plantas  de mi jardín fueron golpeadas por la tormenta acometedora, y ví una flor que había admirado por su belleza y le había tomado cariño por su fragancia, expuesta a los golpes de aquella cruel tormenta.

La flor cayó, cerró sus pétalos, inclinó su cabeza y ví que desapareció toda su gloria. «Tendré que esperar hasta el próximo año,» me dije, «antes de que vuelva a ver nuevamente esa cosa tan bella.» Transcurrió la noche y llegó la mañana. El sol resplandeció nuevamente y la mañana fortaleció a la flor. La luz la miró y la flor miró a la luz. Hubo contacto y comunión y un cierto poder se introdujo en la flor. Entonces levantó su cabeza, abrió sus pétalos, recuperó su gloria y parecía mucho más bonita que antes. No sé cómo sucedió, que una cosa tan débil, se pusiese en contacto con una cosa tan potente, y que ganase fortaleza.

No puedo decir como es que por medio de la comunión con Dios, podré recibir un cierto poder en mi ser para hacer y sobrellevar las cosas, pero lo que sí sé, es que ello es un hecho.

Te encuentras en peligro a causa de alguna prueba aplastante? Busca esta comunión con Cristo y recibirás el poder suficiente para poder conquistar. «Yo te fortaleceré.»