Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Julio 9

«Te he escogido en horno de aflicción.» (lsaías 48:10.)

La palabra viene como una lluvia mitigando la ira de la llama y es una armadura de amianto contra la cual el fuego es impotente.

Deja que venga la aflicción-Dios me ha escogido.

Pobreza, puedes venir a mi puerta; pero Dios, ya está dentro de la casa y El me ha escogido.

Enfermedad, puedes introducirte; pero tengo un bálsamo preparado—Dios me ha escogido.

Cualquiera que sea lo que me acontezca en este valle de lágrimas, sé que para ello El me ha escogido.

No temas, Cristiano; Jesús está contigo. En todas tus grandes pruebas, Su presencia es para tí ambas cosas, tu consuelo y tu salvación.

El nunca deja a ninguno a quien El ha escogido para Sí. «No temas, porque Yo estoy contigo,» es Su palabra segura de promesa a Sus escogidos en «el horno de aflicción.»-C H. Spurgeon.

La carga del sufrimiento parece una piedra sepulcral colgada sobre nuestros cuellos, cuando en realidad no es otra cosa sino el peso necesario para proteger al buzo en la profundidad mientras busca las perlas.-Richter.