Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Julio 13

«Dios . •• llama las cosas que no son., como las que son..» (Romanos 4:17.)

Parecia imposible que Abraham pudiera tener un hijo a su edad, parecia increible sin embargo Dios le llamó «un padre de muchas naciones» antes de que hubiese la menor señal de tener un hijo.

Y el mismo Abraham, se llamó así «padre» porgue Dios le habia llamado así. Eso es fé !.. el creer y afIrmar lo que Dios dice.

«La fé anda sobre lo que parece vacío, y debajo encuentra la roca.«

Dí solamente que tienes, lo que Dios dice que tienes, y El te probará todo lo que crees.

Solamente que debe de ser una fé verdadera. Todo cuanto en ti existe, debe pasar a Dios en aquel acto de fé.-Crumbs. 

Está dispuesto a vivir creyendo, y no pienses ni desees vivir de otra manera.

Está dispuesto a ver extinguida toda luz exterior, a ver el eclipse de toda estrella en el cielo azul, no dejando otra cosa, sino negrura y peligro alrededor, si Dios deja solamente en tu alma el resplandor interior, la pura brillantez de la lámpara que la fé ha encendido.-Thomas C. Uphan.

Ha llegado el momento cuando debes descender de la percha de la desconfianza, de salir del nido con apariencia de seguridad y remontarte con las alas de la fé j lo mismo que cuando el pájaro le llega el tiempo en que debe de empezar a elevarse por los aires. Podrá parecerte que vas a caer a tierra, como al pajarito que comienza a revolotear. El también, puede sentir que se está cayendo j pero no cae, sus alas le mantienen, y si le fracasan, entonces los padres del pajarito vuelan debajo de él y lo llevan sobre sus alas. Aún así, Dios te llevará.

Confía en El solamente: «tú serás sostenido.»

«Bien, pero,» tu dices, «¿voy a arrojarme sobre nada?» Eso es lo que los pájaros parece que tienen que hacer: pero, sabemos que el aire está all , y el aire no es tan insubstancial como parece. Y tú sabes que las promesas de Dios están allí, y ellas no son insubstanciales.

«Pero parece una cosa improbable que acontezca, que mi débil pobre alma, pueda ceñirse con tal fortaleza.»

¿Ha dicho Dios que acontecerá? «Que mi naturaleza tentada y rendida ha de salir victoriosa en la contienda.»

¿Ha dicho Dios que acontecerá? «¿Que mi temeroso y tembloroso corazón hallará paz?»

¿Ha dicho Dios que acontecerá? porque, si El lo ha dicho, seguramente no pretenderás dejarle por embustero. ¿Lo ha prometido y no lo va a hacer?

Si has recibido una palabra-«una palabra segura» de promesa-tómala implícitamente y confía en ella en absoluto. Y tú posées no solamente esta palabra, sino mucho más, tú posées a Aquél que pronuncia la palabra confiadamente.

«Sí, a tí digo,» confía en El.–J. B. Figgis, M. A