Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Julio 22

«Empero Jehová esperará para tener piedad de vosotros ••. bienaventurados todos los que le esperan.» (Isaías 20:18.)

No debemos de pensar solamente, que esperamos en el Señor, sino también de lo que es aún más grandioso, en que el Señor espera a nosotros. La visión de que El nos espera, debiera de dar un nuevo impulso e inspiración al esperar en El. El saber que no esperamos en vano, debiera de darnos una confianza inexplicable. Busquemos ahora, aún en este mismo momento, con el espíritu de espera en Dios, algo de lo que ésto significa.

El tiene propósitos magníficos e inconcevibles para cada uno de sus hijos. Y tú preguntas, «¿Cómo es entonces, si El espera para ser benigno, que aún después de esperar y acudir a El, no me concede la ayuda que busco, sino que continúa esperando más y más»

Dios es un labrador sabio, «que espera por el fruto valioso de la tierra, y para ello tiene una paciencia grandísima.» El no puede recoger el fruto, hasta que no está maduro. El sabe cuándo nosotros estamos preparados espiritualmente, para recibir la bendición que sea para nuestro provecho y para Su gloria. El esperar bajo la luz del sol de Su amor, es lo que hará que el alma madure para recibir Su bendición. El esperar bajo la prueba nebulosa que rompe en lluvias de bendiciones, también es de gran necesidad.

Ten la seguridad de que si Dios espera más de lo que tú deseas es para hacer que la bendición sea doblemente valiosa. Dios esperó cuatro mil años, hasta la plenitud del tiempo, antes de enviar a Su Hijo. Nuestro tiempo está en Sus manos; El vengará a Su elegido rápidamente; El se apresurará en nuestra ayuda y no se detendrá ni un  minuto más de lo necesario.-Andrew Murrall.

«Y vosotros semejantes á hombres que esperan cuando su señor ha de volver de las bodas; para que cuando llamare, luego le abran.

Bienaventurados aquellos siervos, á los cuales cuando el Señor viniere, hallare velando: de cierto os digo, que se ceñirá, y hará que se sienten á la mesa, y pasando le servirá-‘ (Lucas 12:36, 37.)