Ezekiel37
Agosto 11
«Aunque la higuera no florecerá, ni en las vides habrá frutos; mentirá la obra de la oliva, y los labrados no darán mantenimiento, y las ovejas serán quitadas de la majada y no habrá vacas en los corrales, con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salud.» (Habacuc 3:17,18.)
Observa cuidadosamente la terrible calamidad que aquí se supone, y la heroicidad con que se expresa la fé. Verdaderamente es como si él dijese, «Aunque me viese reducido a tal estado de pobreza que no supiese dónde obtener el alimento necesario; aunque mirase a mi alrededor en una casa vacía o en un campo desolado y viese las señales del castigo Divino donde antes ví los frutos de la generosidad de Dios, no obstante me gozaré en el Señol·.»
Creo que estas palabras merecen escribirse con un diamante sobre una roca para siempre.
Ojalá que la gracia Divina hiciese que se gravasen profundamente en nuestros corazones. Aunque la forma usada en el texto es concisa, evidentemente implica o expresa lo siguiente: Que en el día de sus adversidades, él volaría a Dios; que ante tales circunstancias mantendría una tranquilidad santa, y más aún, que en medio de todo, él se complaceria con una alegría sagrada en Dios y esperaría con júbilo en El. Qué confianza tan heróica! Qué fé tan insigne! iQué amor tan invencible !-Doddridge.