Ezekiel37
Agosto 21
«Y sacome a anchura; librome porque se agradó de mí.» (Salmo 18:19.)
Busquemos esta anchura! Que otra cosa puede ser sino el mismo Dios, aquella Existencia infinita o en quién todas las demás personas y demás corrientes de la vida terminan?
Verdaderamente, Dios es un lugar grandioso. David fué traído al mismo por medio de la humillación, la nada y el abatimiento -Madame Guyon.
«Os tomé sobre alas de águilas , os he traído a mí.» (Exodo 19:4.)
No atreviéndome a lanzar mi barca sobre la marea de un completo sometimiento, pregunté al Señor que a dónde conducirían Sus aguas a mi barquita. ¿Aguas perturbadas? Me dió miedo. «A Mí,» El respondió.
Me paré con el alma abatida llorando junto a una tumba abierta y pregunté a Dios. ¿A dónde conduce esta senda de aflicción que estoy pisando? «A Mí,» me dijo.
Amaba demasiado el trabajar con ahinco por ganar almas, hasta que vinieron las desilusiones y yo no podía comprender la razón de ello hasta que El dijo: «Yo soy tu todo, ven a Mí.»
Observé aquellos héroes a quienes más amaba y vi que fracasaron por no poder soportar la prueba; aún por esto, por medio de no pocas lágrimas, el Señor me condujo a El.
En El! Ninguna lengua humana puede expresar la felicidad que gozo desde que moro en Su corazón.
Aquellas cosas que otras veces me encantaban, ahora no me atraen lo más mínimo.-Seleccionado.