Ezekiel37
Agosto 28
«Allí los probó.» (Exodo 15:25.)
Una vez visite el cuarto de prueba de una fabrica de acero. Todo a mi alrededor eran pequeñas divisiones y compartimientos. El acero había sido probado hasta lo extremo, y marcado con cifras que señalaban su punto de rotura. Algunas piezas habían sido retorcidas hasta ser partidas, y la fortaleza de su tersura estaba marcada sobre ellas. Otras habían sido estiradas hasta el punto de rotura, y la fuerza de su tirantez marcada. Otras habían sido comprimidas hasta su punto de opresión, y también marcadas.
El maestro de esta fábrica de acero sabía exactamente lo que cada una de estas piezas de acero podía sobrellevar bajo la presión. El sabía lo que podían soportar si colocadas en un buque, en un edificio o en un puente. El sabía esto porque el sitio de prueba se lo había revelado. Así es también a menudo con los hijos de Dios. El no quiere que seamos semejantes a los vasos de cristal o de porcelana. Dios quiere que seamos parecidos a esas piezas de acero endurecidas, capaces de soportar los retorcimientos y opresiones hasta lo infinito, sin que caigamos.
El no quiere que seamos plantas de invernadero, sino robles golpeados por la tormenta; ni tampoco dunas de arena llevadas por cualquier soplo de aire, sino rocas de granito resistiendo las más terribles tormentas.
Para moldearnos de esta forma, El necesita llevarnos a Su habitación de prueba del sufrimiento. Muchos de nosotros no necesitamos ningún otro argumento, sino nuestra propia experiencia para probar que el sufrimiento es verdaderamente la habitación de pruebas de fé de Dios. -J. H. MeC.
El hablar y teorizar acerca de la fé es una cosa muy fácil, pero frecuentemente Dios nos arroja en crisoles para probar nuestro oro y separarlo de la basura y de las demás mezclas.
Somos dichosos si los huracanes que agitan el mar de la vida inquieta, producen el efecto de aumentar nuestro interés en Su servicio y ver lo que El vale. Más vale la tormenta con Cristo, que las aguas apacibles sin El.-Marduff.
¿Qué sucedería si Dios no pudiese hacer que tu vida madurase sin el sufrimiento?