Ezekiel37
Diciembre 19
«Y os será para testimonio.» (Lucas 21: 13.)
La vida es semejante a la subida de una elevada montaña, y alienta mucho al corazón que alguien vuelva su cabeza y nos haga señas desde lo alto.
Todos trepamos juntos y debemos ayudarnos los unos a los otros. El trepar por la montaña de la vida es un asunto to serio pero muy glorioso.
Para alcanzar la cima se necesita fortaleza y andar con firmeza. La vista se ensancha a medida que nos elevamos. Si alguno de nosotros ha encontrado algo que vale la pena, debe volver su cabeza y llamar a los demás.
A Jesucristo ven sin tardar,
Que entre nosotros hoy El está,
Y te convida con dulce afán tierno diciendo: «Ven.»
¡Oh cuán grata nuestra reunion, cuando allá, Señor, en tu mansion,
Contigo estemos en comunion, gozando eterno bien!
Piensa que El solo puede colmar tu triste pecho de gozo y paz;
Y porque anhela tu bienestar, vuelve a decirte: «Ven.»
Su voz escuchar sin vacilar, y grato acepta lo que hoy te dá.
Tal vez mañana no habrá lugar, no te detengas: «Ven.»