Ezekiel37
Diciembre 23
«Levántate, come! porque el viaje es demasiado largo para ti.» Levantose pues, y comió, y bebió; y caminó en virtud de aquella comIda.» (1 Reyes 19:8, 9.)
Ved ahora lo que Dios hizo con su cansado siervo. Le dio bien de comer y le hizo que durmiese. Elías había hecho un trabajo espléndido, había corrido al lado de su carroza y como resultado, al reaccionar se hallaba cansado y abatido.
Las necesidades físicas necesitan ser atendidas. Lo que muchas personas desean es dormir y que se les atiendan sus dolencias físicas. Hay muchos hombres y mujeres que van donde estuvo Elías –debajo del enebro. Para los tales, es muy consolador el oír las palabras del maestro: «El camino es demasiado largo para ti, y Yo voy a refrescarte.» No confundamos el cansancio físico con la debilidad espiritual.
Peregrino en el desierto, Guárdame, gran Jehová; Yo soy débil, Tú potente; Tu diestra me sostendrá.
Nútreme con pan del cielo que alimento al alma dá. Abreme la fuente pura Que mi mal ha de curar, y la columna de fuego sea mi guía inmortal.
Oh, Defensor! Sé mi fuerza, Mi escudo y seguridad. Líbrame de todo miedo . Cuando me acerque al Jordán, y al morir, contento y salvo desembácame en Canaán; y cantares de alabanza eternos he de entonar.