Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Diciembre 5

 «Conozco, oh Jehová que el hombre no es Señor de su camino; ni del hombre que camina es ordenar sus pasos. (Jeremías 10 :23.)

«Guíame por senda de rectitud.» (Salmo 27:11.)

Hay muchas personas que quieren dirigir a Dios en vez de resignarse y ser dirigidas por El.

Quieren señalar a El un camino, en vez de seguir por donde El conduce.-

Madame Guyon.

Una vez dije: «Déjame que camine por el campo,» y Dios me respondió, «Nó, marcha por la ciudad;» «Pero allí no hay flores;» le repliqué. «Sí, es cierto que no hay flores, sino una corona», esta fué Su respuesta. «El cielo está muy obscuro, y allí no hay cosa sino tumulto y ruido,» continuó diciendo. Entonces, El lloró mandándome volver y dijo: «Hay algo más y peor, hay pecado.» Dije: «El aire está muy pesado y las nieblas cubren el sol;» El contestó, «Hay más, hay muchas almas enfermas y arruinadas.» Yo dije: «Si pierdo la luz, mis amigos dicen que me perderán.» «Está bien,» respondió, «Pero esta noche elige entre perderme a mí o perder a ellos.» Eché una mirada hacia los campos, y cuando después volví mi rostro y miré a la ciudad, El me preguntó, «Hijo mío, aceptas mi ofrecimiento? ¿Quiéres abandonar las flores y substltuirlas por una corona?»

Entonces coloqué mi mano entre la Suya y El entró en mi corazón. Desde aquel instante caminé guiado con una luz Divina, por la senda que yo temí contemplar.

-George MacDonald.