Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Junio 9

«Aliméntate de su fidelidad.» (Salmo 37:3, Versión Inglesa.)

Una vez encontré a una pobre anciana que ganaba su precaria vida, realizando diariamente un trabajo penoso, pero que era una cristiana alegre y triunfante.

«¡Ah! Nancy,» le dijo una anciana melancólica un cierto día, «está bien el estar contenta ahora; pero  creo que los pensamientos del futuro debieran hacerte sollozar.» «Solamente, supón por ejemplo, que te pusieses enferma y no pudieses trabajar; o supón que las personas que te tienen empleada se marchasen y ninguna otra te diese trabajo; o supón-«

«Cállate,» gritó Nancy, «Yo nunca supongo. El Señor es mi pastor, y sé que nada me faltará. Y mira,» continuó diciendo a su melancólica amiga, «todas esas suposiciones son las que están haciendo que no puedas hacer nada. Lo mejor que puedes hacer, es, abandonar todas esas suposiciones y confiar en el Señor.»

Hay un texto que puede terminar con todas las «suposiciones» de la vida de un creyente si se recibe y aplica con una fé infantil. Dicho texto se encuentra en Hebreos 13:5, 6: «Estad contentos de lo presente; porque El dijo, no te desampararé, ni te dejaré. De tal manera que digamos confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré, lo que me hará el hombre.» -H. W.S.

El águila que se remonta por el aire más elevado, no se preocupa. cómo cruzar los ríos.-Seleccionado.