Manantiales en el Desierto por Mrs Cowman

Agosto 31

 «Bienaventurados los que no vieron y creyeron.» (Juan 20:29.)

Cuan grande es la trampa que nos tiende las cosas visibles, y cuán necesario es para Dios el guardarnos en las cosas invisibles!

Si Pedro tenía que andar sobre las aguas, necesariamente tendria que andar; si tenía que nadar, necesariamente tendría que nadar, pero lo que no le era posible, era el hacer ambas cosas. Si el pájaro vuela, tiene que evitar las cercas y los árboles y confiar en sus alas aleteadoras. Pero si trata de volar junto al terreno, entonces hará un vuelo demasiado pobre.

Dios para probar a Abraham que con sus facultades físicas no podía hacer nada, le quitó su fortaleza.

Tuvo que considerar su cuerpo como si estuviese muerto y tomar a Dios para que hiciese todo el trabajo. Y cuando se dió cuenta de su impotencia y confió enteramente en Dios, entonces se persuadió por completo, de que lo que El habia prometido, El podía cumplirlo.

Eso es lo que El quiere enseñarnos, y evita el alentarnos con los resultados para que aprendamos a confiar sin ellos, y entonces El se complace en probar la verdad de Su palabra y el poder de la fé.

-A. B. Simpson.