Ezekiel37
Septiembre 1
«Yo cimentaré tus piedras sobre carbunclo.» (Isaías 54:11.)
Las piedras de la pared dijeron: «Venimos de las montañas lejanas, de los lugares de las colinas escabrosas. Durante mucho tiempo el fuego y el agua han operado sobre nosotras y nos han convertido en rocas. La mano del hombre nos ha transformado en una morada donde los hijos de vuestra raza inmortal, nacen, sufren, se regocijan, hallan descanso y refugio y aprenden las lecciones preparadas por nuestro Hacedor y el vuestro.
Pero para llegar a estar preparadas para esto, hemos tenido que pasar por medio de muchas dificultades. La pólvora ha rasgado nuestros corazones el pico nos ha dividido y quebrado.
A menudo creíamos que no había en esto ningún designio o sentido mientras permanecíamos en la cantera deformadas; pero gradualmente fuimos cortadas en trozos y algunas fuimos cinceladas con instrumentos más cortantes.
Ahora ya estamos terminadas y prestando un gran servicio en nuestros sitios respectivos.
Tú aún continúas en la cantera sin completar, y habrá muchas cosas que no podrás comprender como nos sucedía a nosotros. Pero tú estás destinado para un edificio más elevado, y algún día serás colocado en él, no por manos humanas, como una piedra viva en un templo celestiaL»