Ezekiel37
Julio 5
«Yo la induciré y la llevaré al desierto … Y darele sus viñas desde allí.» (Oseas 2:14, 15.)
Un sitio verdaderamente extraño para encontrar viñas…en el desierto.
¿Es posible que las riquezas que un alma necesita puedan obtenerse en el desierto, el cual se halla en un sitio solitario y fuera del cual raramente puedes encontrar tu camino? Podría parecer así y no solamente eso, sino el «Valle de Acor» que significa amargura; se llama una puerta de esperanza.
Y ella cantará allí, como en los días de su juventud! Sí, Dios conoce nuestra necesidad de la experiencia del desierto. El conoce donde y como llevar aquello que es duradero. El alma ha sido idólatra y rebelde; ha olvidado a Dios y con una perfecta obstinación ha dicho, «Seguiré detrás de mis amantes.» Pero no los alcanzó. Y cuando se hallaba sin esperanza y abandonada, Dios dijo,» Yo la induciré y la llevaré al desierto, y hablaré a ella con agrado.» Qué Dios tan amable es el nuestro !-Crumbs.
Nosotros nunca sabemos dónde oculta Dios sus lagos. Vemos una roca, y no podemos adivinar que es la morada de un manantial. Vemos un sitio pedregoso, y no podemos decir que es el lugar escondido de una fuente. Dios me conduce a los sitios difíciles, y entonces hallo que he ido al lugar en que moran manantiales eternos. Seleccionado.